Sevilla, y el fin de semana de las urgencias

El martes comenzarán los festejos continuados en Sevilla, pero como antesala tenemos ante nosotros un fin de semana interesantísimo, con dos ganaderías de prestigio y varios toreros jóvenes que sin embargo se juegan el ser o no ser. Este negocio es así: no suele esperar a nadie.

 

Por Álvaro Acevedo

Porque Sevilla pesa mucho, pero el que tiene la temporada más o menos resuelta desde Navidades viene de otra manera queramos o no. Pasado el trago con más o menos éxito, si no hay fortuna siempre queda la posibilidad de remontar, en Madrid, en Pamplona, en Bilbao... Y en cualquier caso, tener tres docenas de contratos firmadas no es lo mismo que estar con la agenda en blanco.

Esto no es el fin del mundo, pero casi

Los toreros corren a veces el riesgo de plantear una tarde de toros como si fuese el fin del mundo, como si no hubiera más allá de esa oportunidad. Pero es que por desgracia en muchos casos es así, o al menos no hay certeza de cuándo llegará la siguiente ocasión. Lama de Góngora y Rafa Serna se juegan su temporada en Sevilla, y el debutante Fabio Jiménez exactamente igual, por mucho que luego esté anunciado en la Copa Chenel. Sevilla es Sevilla y nadie sabe dónde está Valdileches. Perdón, Valdilecha.

¿Pero qué han de hacer para cambiar su futuro? Cortar una oreja no es ninguna tontería. Sirve para mantener la ilusión a la hora de volver a entrenar a la mañana siguiente, y como argumento moral para reclamar un puesto el año que viene. No es poco tal y como está el panorama, pero quince corridas de toros no van a firmar sólo por el hecho de tocar pelo.

Sin ir más lejos ya el año pasado Lama de Góngora cortó una oreja en Sevilla tras una gran estocada; y Rafa Serna, otra en Madrid después de estar valentísimo en su confirmación de alternativa; y el propio Fabio Jiménez cortó otra en su debut como novillero en la Maestranza, por una faena de muchísima calidad a un utrero de Julio de la Puerta, alzándose con el único galardón que se concede a los novilleros con caballos en Sevilla, que es el de la Tertulia Los 13 del Baratillo. Por eso vienen los tres a Sevilla, pero de nuevo a jugársela.

Fabio Jiménez y Lama de Gongora

Las cámaras de televisión en el escaparate del Baratillo ofrecen una oportunidad única este año. Rebañar una oreja tiene su mérito; cortar dos ya son palabras mayores (aunque Calerito las cortó hace un par de temporadas y está sentado en su casa); y abrir la Puerta del Príncipe, el sueño de cualquier torero. Pero dejar huella por la vía de la clase, de la pureza, del valor, de lo que sea… es lo fundamental. Estarán viéndolos en toda España.

El ejemplo de Pepe Moral

Como paradigma de que no hay nada imposible dobla en los carteles de Sevilla Pepe Moral, que hace ahora doce meses aparecía anunciado con los miuras en una situación terminal. Prácticamente desahuciado, el torero de Los Palacios se encontraba ante su última oportunidad, y ya ven la tarde de toros tan fantástica que ofreció.

Con el amplificador de las cámaras de televisión de por medio (el festejo fue retransmitido por las autonómicas) cortó dos orejas, le pidieron la tercera y recuperó parte del crédito perdido. Sumó luego cinco corridas más que en efecto son pocas, pero de estar con la soga al cuello a terminar toreando en ferias como las de Málaga, los Sanfermines o Zaragoza va un trecho. Aparte del doblete en Sevilla, irá a Madrid en San Isidro. Vuelve a jugarse el presente y el futuro, pero ya no tiene un cartucho, sino tres.

Aparte de en Sevilla, también harán el paseíllo en San Isidro Álvaro Lorenzo y Molina. El toledano llevaba unos años sin venir a Sevilla pese a que siempre cortaba su oreja en la feria. Cuando dejó de apoderarlo Santi Ellauri, en aquel entonces veedor de la Empresa Pagés, lo de triunfar dejó de ser suficiente para repetir. Es un torero de clase y está en un gran momento, como demostró en Toledo hace unos días toreando de manera magnífica a seis toros en solitario, pero fallando con la espada en casi todos…

El manchego Molina debuta en Sevilla avalado por tardes notables en Madrid, Albacete o Málaga, en las que ha demostrado ser un torero capaz, templado y poderoso. Es un día decisivo para él ante una afición que casi no lo conoce, pues sólo vino una vez sin picadores en 2017.

Alvaro Lorenzo, Rafa Serna y Molina

Una verdadera oportunidad

Con dos divisas de prestigio, sobre el papel la oportunidad de estos seis espadas es real, no los van a echar a los leones. Además, las corridas de Alcurrucén y Fuente Ymbro, expuestas en la Venta Antequera, han gustado una barbaridad. La de la famila Lozano es preciosa, será difícil encontrar una corrida más bonita en todo el ciclo; y la de Ricardo Gallardo, no tan pareja, también tiene varios toros de buenas hechuras.

Los seis toreros sin excepción han hecho méritos para estar en Sevilla, igual que otros que se han quedado fuera. Esto los sitúa en un terreno comprometido: por un lado se deben sentir unos privilegiados; y por otro, saben que tienen la necesidad imperiosa de que pase algo gordo. Nadie les va a perdonar si el lote no embiste; nadie tendrá en cuenta lo poco que torean; ni en algún caso su preocupante inexperiencia, como es el caso de Fabio Jiménez, que lleva sólo unos meses de alternativa. Muchos compañeros quisieran estar en su situación, anunciados nada menos que en la Feria de Sevilla. Incluso así: jugándose el presente y el futuro.



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